La ideología de género es un tema que ha cobrado notoriedad en los últimos tiempos en nuestro país. Como creyentes, debemos estar preparados para enfrentar y dar respuesta a las interrogantes que esta realidad nos plantea:
- ¿A qué retos nos enfrentamos como maestros y predicadores?
- ¿Cómo responder a preguntas y problemas actuales en las iglesias?
- ¿Qué medidas debemos tomar para enfrentar dichos retos?
- ¿Qué enseña la Palabra de Dios al respecto?
Estas son algunas de las preguntas que trataremos de responder a continuación.
¿Qué es la ideología de género?
Esta hipótesis plantea que la identidad sexual del ser humano no depende del sexo biológico con el que se nace (varón o mujer), sino del entorno sociocultural.
“No nacemos con un sexo determinado biológica o anatómicamente, sino que este se aprende y se construye social y culturalmente, denominándose ‘género’.”
(ideología de género – slideshare.net, 2017)
Esto excluye a Dios del diseño humano, y por eso es importante que los creyentes comprendamos este concepto y su implicancia, para defender los principios bíblicos de la creación.
¿Qué más enseña esta ideología?
Además de lo anterior, la ideología de género también promueve ideas como:
- Que la sexualidad tiene muchas formas.
- Que la familia es un invento que debe ser reformulado.
- Que los hombres son el problema.
- Que la violencia es unidireccional (del hombre hacia la mujer).
- Que el matrimonio es opresivo.
Como creyentes debemos tener claro que esto ataca directamente la fe cristiana evangélica, que está basada en la Palabra de Dios.
¿Qué dice la Biblia?
Dios creó al hombre y a la mujer:
“Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza… Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.”
(Génesis 1:26-27)
Ambos son iguales delante de Dios. La Biblia no enseña que el hombre es superior. Por el contrario, da valor a la mujer y a su papel dentro de la creación:
“Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él.”
(Génesis 2:18)
La mujer no es enemiga, ni inferior, ni esclava, ni sirvienta. Si quienes atacan las Escrituras las leyeran sin prejuicio, verían que están en un error.
¿Cómo refutar estas ideas?
La manera de refutar preguntas o problemáticas será estando bien informados y buscando el sustento bíblico.
Por ejemplo, si te preguntan:
¿La homosexualidad es pecado?
La respuesta bíblica es clara:
“¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones…”
(1 Corintios 6:9, RV1960)
Pero debemos aclarar que no es un pecado que sobresalga sobre otros. Dios trata este pecado de la misma forma que trata la mentira, el adulterio, etc.
El pecador que se acerca a Dios con la actitud correcta encontrará perdón.
¿Por qué hablar del tema?
La ideología de género ha ganado terreno por su difusión en los medios, pero también por la pasividad preocupante de la iglesia. Muchos pastores o líderes piensan que este tema está lejos de sus congregaciones, cuando la verdad es que puede estar presente más pronto de lo que se imaginan.
¿Qué hacer si alguien LGTBI quiere congregar?
Si una persona que pertenece al movimiento LGTBI desea asistir a la iglesia, ¿cuál debe ser nuestra actitud?
La Biblia enseña:
“Con misericordia y verdad se corrige el pecado.”
(Proverbios 16:6, RV1960)
Amamos a la persona, pero le mostramos con la Escritura su situación espiritual, para que pueda alcanzar la gracia de Dios.
Pablo da un ejemplo claro:
“Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios.”
(1 Corintios 6:11, RV1960)
Quien reconoce su pecado y se entrega a Jesús recibe poder para vencer toda tentación.
La Iglesia debe actuar
La iglesia en su conjunto debe estar atenta e informada, tratar este tema con seriedad y pedir la dirección de Dios para saber cómo actuar. No podemos ignorar algo que ya está ocurriendo. Debemos prepararnos con sabiduría, verdad y compasión.
La familia, según Dios
Defendamos la familia en el orden natural que Dios estableció: padre, madre e hijos. Esta es la base de la sociedad. Las familias son la mayor fortaleza de cualquier nación:
“Las familias son la mayor fortaleza de cualquier sociedad.”
(Graham, B. 2005, pág. 137)
Los promotores de la ideología de género quieren imponernos su pensamiento y normalizarlo. Pero debemos mantenernos firmes, sin dejarnos engañar. Nuestra forma de pensar no es arcaica: está fundada en la Palabra de Dios.
“El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.”
(Mateo 24:35)
Conclusión: ¡Defendamos el Evangelio!
Este no es momento para callar o retroceder. La iglesia debe hablar con verdad, responder con amor y mantenerse firme en la defensa del Evangelio.
No podemos permitir que se distorsione el diseño de Dios. Estamos llamados a proclamar Su verdad, no a adaptarla al pensamiento del mundo.
“Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree.”
(Romanos 1:16)
Defendamos la fe. Proclamemos la verdad. Vivamos el Evangelio.

Por: Ps. Jorge Luis Luque Paravicino
Pastor asociado IBI En Cristo


