Juventud, divino tesoro: Un llamado a vivir con propósito eterno

La juventud es, sin duda, una de las etapas más vibrantes y enérgicas de la vida. Como bien lo expresó el poeta Rubén Darío, es un «divino tesoro» que a menudo solo valoramos en su totalidad cuando el tiempo ha pasado. Pero, ¿qué nos dice las Escrituras sobre cómo vivir esta etapa tan crucial?

En este post, se nos invita a reflexionar sobre la importancia de recordar a nuestro Creador durante los años de juventud, una etapa que, aunque llena de ímpetu y sueños, también puede estar marcada por la incertidumbre y las decisiones trascendentales.

Disfruta tu juventud, pero con sabiduría

El libro de Eclesiastés nos ofrece una guía valiosa. En el capítulo 11, versículo 9, se nos anima a alegrarnos y a disfrutar de nuestra juventud, a seguir los impulsos de nuestro corazón. Sin embargo, este consejo viene con una advertencia importante: recordemos que sobre todas nuestras acciones, Dios nos juzgará.

No se trata de coartar la alegría de vivir, sino de vivir con una conciencia clara de que nuestras decisiones tienen un peso y una consecuencia eterna.

Acuérdate de tu creador en los días de tu juventud

Eclesiastés 12:1 nos lo recuerda de manera directa: «Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que vengan los días malos, y lleguen los años de los cuales digas: No tengo en ellos contentamiento».

La juventud es el momento ideal para construir una relación sólida con Dios. La energía y la pasión de estos años, cuando se canalizan hacia un propósito divino, pueden sentar las bases para una vida plena y significativa, una vida que pueda enfrentar los desafíos del futuro con una esperanza firme.

La sabiduría que guía: La Palabra de Dios

¿Y cuál es la mejor guía en este camino? La respuesta es clara: la Palabra de Dios, la Biblia. Así como Timoteo, quien desde su niñez fue instruido en las Sagradas Escrituras por su madre y su abuela, nosotros también podemos encontrar en ellas la sabiduría que nos lleva a la salvación y nos capacita para ser ejemplo a otros creyentes.

El principio de la sabiduría, nos dice la Escritura, es el temor a Jehová, que no es un miedo paralizante, sino un profundo respeto y reverencia hacia nuestro Creador.

Decisiones con eco eterno

La parábola del hijo pródigo nos sirve como un poderoso recordatorio de las consecuencias de una vida enfocada únicamente en los placeres momentáneos. Las decisiones que tomamos en nuestra juventud resonarán a lo largo de toda nuestra vida.

Por ello, es fundamental que aprendamos a priorizar aquello que produce un gozo profundo y duradero. Como nos enseña la Palabra de Dios, busquemos primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas las demás cosas nos serán añadidas.

En conclusión, la juventud es un regalo precioso. Vivámosla con alegría, con pasión, pero sobre todo, con la sabiduría que proviene de una relación cercana con nuestro Creador. Que nuestras decisiones de hoy sean el cimiento de un futuro lleno de propósito y bendición.

Tomado del mensaje «La juventud para Cristo» – Pastor Marco Vargas

Por: Marco Antonio Vargas Rivera

Pastor asociado IBI En Cristo

more insights